Información General del área

Este Parque se creó formalmente en el año 1971 con el propósito de proteger unos de los humedales más importantes de la Provincia donde habitan numerosas especies de aves. En función de éstas características, en el año 2006 fue declarado sitio Ramsar. (Un convenio internacional que protege humedales en todo el mundo) El área también tiene por objetivo contribuir a la conservación de las especies de flora y fauna propias de la “Estepa Patagónica” y “Estepa Altoandina”.

El parque posee 30.000 has. que albergan avifauna que nidifica en la laguna Tromen y en el bañado Los Barros a los pies del volcán Tromen de 4118 m.s.n.m., uno de los puntos más elevados de la Patagonia. Los humedales también son utilizados como abrevaderos por ganado doméstico (especialmente caprino y equino), base de subsistencia de la población local.

Flamencos, Foto de Rodolfo Freire

El parque se ubica al norte de la Provincia a solo 7 km. de la localidad de Buta Ranquil, entre los departamentos de Chos Malal y Pehuenches.
Se accede por la Ruta Nacional Nº 40, pasando por la localidad de Chos Malal, y luego por la Rutas Provinciales Nº 2 y Nº 37 (ambas de ripio) hasta el acceso al parque, recorriendo aproximadamente unos 50 km.

Zorro Colorado, Foto de Rodolfo Freire

El clima es templado: en invierno es muy frío y en verano más bien cálido aunque con grandes oscilaciones térmicas. La temperatura media anual es de 13º C y la precipitación media anual es de 350 mm. Durante el invierno se registran copiosas nevadas que dificultan seriamente los caminos internos.

Recursos culturales

Restos arqueológicos:
Resultado de numerosas búsquedas se determinaron más de 10 sitios de relevancia arqueológica a lo largo y ancho del parque, en cercanías a los puestos de crianceros principalmente.

Se ha hallado variedad de instrumentos líticos tales como puntas de proyectil, cerámicos y piedras de moler, de corte y raspado. La mayoría realizados en obsidiana y basalto.

También se han encontrado pictografías y petroglifos en algunas piedras, muchos de ellos en excelente estado. Según estudios se ha establecido que datan de 3900 años atrás y han sido elaborados por antiguos pobladores de la región.

Población local:
Desde mucho antes de la creación del parque, habitan allí, en pequeñas construcciones de similar arquitectura, más de 30 crianceros que se dedican a la ganadería caprina y ovina principalmente. Generaciones tras generaciones desarrollan la actividad en sitios húmedos en procura de buena pastura recurriendo a la trashumancia (arreos de ganado). El conocimiento que tienen de la zona es sumamente importante, por lo que se constituyen una excelente fuente de información para aquel que desee recorrer la zona.

Corrales, Foto de Rodolfo Freire

Recursos Naturales

El paisaje presenta un tipo de relieve volcánico con laderas de fuerte pendiente, donde se generan muchos cursos pequeños que depositan agua en los bajos del volcán, donde se generan los humedales que albergan numerosas especies de aves y vegetales propias de ambientes de transición. Éstos se constituyen sitios de nidificación y alimentación de más de 25 especies, de las cuales más de la mitad son migratorias y llegan al parque principalmente durante el verano, provenientes del hemisferio norte: la tundra canadiense, el pitotoy, el playerito rabadilla blanca y el chorlito.

Pitotoy grande, Foto de Rodolfo Freire

Otras aves que se encuentran allí: patos (maiceros, cuchara, overo, etc.) macáes (común y plateado) cisnes de cuellos negro, flamencos, cauquenes, bandurrias, coscorobas, entre otras. Debido a esta variedad se designa al área como A.I.C.A (Área Importante para la Conservación de Aves).

Loros Barranqueros, Foto de Rodolfo Freire

En el parque también habitan mamíferos como el tuco tuco, chinchillón, vizcacha, mara, mulita y zorro colorado.

Chinchillón Grande, Foto de Rodolfo Freire

La flora del parque es esteparia, destacándose varias especies de gramíneas. A medida que se asciende son reemplazadas por plantas de cojín, adaptadas a los fuertes vientos y nevadas intensas.

Foto de Rodolfo Freire

En las laderas del volcán se observan zampas, poas, neneos, etc. Dentro del área del Tromen existe una variedad de arbusto que adquiere un porte de árbol: el colimamil, que los crianceros históricamente han utilizado como leña, al punto que hoy corre riesgo de extinción en la zona.

A los visitantes

  • Las actividades que allí se pueden practicar son: trekking, montañismo, y observación de aves.
  • Dentro del área hay pocos servicios que se concentran más bien en el parque de nieve Cerro Wayle, el cual cuenta con un refugio y confitería, medios de elevación y baños, disponibles para aquellos que quieran disfrutar de la nieve en el invierno.
  • Para los observadores de aves: en la laguna Tromen hay una caseta de observación y carteles indicativos de las especies que habitan allí.
  • El circuito de trekking completo alrededor de la laguna dura 4 hs y alrededor del bañado 2 hs. aproximadamente.
  • El centro de servicios más completo y cercano al Tromen es la localidad de Chos Malal (a 38 km.) donde se puede encontrar variedad de establecimientos de alojamiento, servicios de gastronomía, combustibles, comunicaciones y transportes.
  • Durante el invierno la transitabilidad de los caminos cercanos al parque suelen complicarse debido a las lluvias y nevadas.
  • El área cuenta con servicio de Guardaparque.

Contacto

Guardaparques A.N.P.P. Tromen: Jorge Gómez y Rodolfo Freire. freire1971@yahoo.com.ar

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