Notas Destacadas

Huella Andina: “un desafío que se transformó en las mejores vacaciones de mi vida”

23 Marzo, 2017

Naturaleza pura en su máximo esplendor: bosques, ríos, vertientes, montañas fueron el escenario de una experiencia inolvidable: Martín ha sido uno de los pocos privilegiados en realizarla en forma completa y en esta nota nos relata sus vivencias paso a paso en la maravillosa Huella Andina: el primer sendero de largo recorrido del país, con más de 600 km que atraviesan los parques nacionales Lanín, Nahuel Huapi, Los Arrayanes, Lago Puelo y Los Alerces.

 La Huella Andina me dio la posibilidad de hacer lo que amo, caminar la montaña, pero a un nivel mayor; cada día tenía que armar y desarmar campamento, estudiar el mapa, caminar horas y horas casi sin descanso. Fue un desafío que se transformó en las mejores vacaciones de mi vida…

Aila

Martín contemplando el lago Paimún en paraje Aila

Martín Lizondo tiene 27 años, vive en la ciudad de La Plata pero asegura que tiene medio corazón en Tierra del Fuego, porque allá se crió. Hizo la carrera de Profesorado en Historia en la Universidad Nacional de La Plata y actualmente trabaja como docente en el nivel secundario y dirige un grupo de scouts.

Comenzó la senda con unos amigos el 4 de enero de Villa Pehuenia y llegó solo al Lago Baguilt el 14 de Febrero. Una aventura de más de 40 días atravesando paisajes increíbles, sorteando dificultades y conociendo gente maravillosa.

campamento en moquehue

Primer Campamento en Moquehue

Una naturaleza pura que esconde una experiencia inolvidable para aquel que tiene el privilegio de tomar contacto con ella. Sin duda los paisajes cordilleranos inspiran a cualquiera pero vivirlos desde adentro implican una verdadera aventura: “Para mí es una necesidad volver todos los años a la Patagonia. Cada año se lo dedico a una aventura diferente, siempre en carpa, buscando un desafío mayor para aprender y mejorar. Fue en este contexto que encontré la Huella Andina. Me atrajo principalmente la extensión, lo cual me permitiría una vivencia más duradera e intensa. Quería conocer Neuquén y la propuesta de hacerlo caminando me pareció inmejorable; una cosa es hacer campamento dos, tres  o cuatro días, subir un cerro; pero la Huella Andina es una cosa totalmente distinta. Implica “sumergirse” en una nueva forma de vida: armar y desarmar campamento cada día, caminar decenas de kilómetros diarios casi sin descanso, arreglárselas con lo mínimo indispensable. ¡Todo esto durante más de cuarenta días!

Ñorquinco- cascada Coloco

Paisaje de Ñorquinco, cascada Coloco rodeada de pehuenes

“El desafío consiste en hacerla íntegramente a pie y tiene su recompensa: el contacto con la naturaleza es mucho más profundo. La posibilidad de caminar los bosques y observar el cambio en la geografía, los cerros, las especies de árboles, los ríos y sus colores; amigarse con los arrayanes, tocarlos, olerlos; acariciar las lengas, los coihues, comparar sus hojas; meterse en el agua helada, comer calafates, frambuesas. Esto no se agota en llegar a un punto determinado o sacarse una foto. Es una vivencia, desde que comienza hasta que termina.”

lago Ruca Choroy (etapa más alta, 2000 msnm)

Lago Ruca Choroy, aquí comienza la etapa más alta, más de 2000 m.s.n.m.

Pasar la noche también era un desafío; algunas noches había compañía humana, otras los sonidos de la naturaleza eran la única compañía: “Es muy particular la sensación, porque de noche hay otros sonidos: soplan otros vientos, son otros los pájaros y salen varios animales a dar vueltas. Para dormir, paradójicamente dormía mejor allá que acá en la ciudad. Los sonidos del bosque y el murmullo del agua son una canción de cuna. La mayoría de las veces armé carpa cerca de otras personas que estaban acampando. Y en varias oportunidades tuve que dormir totalmente solo y aislado. El fuego es una gran compañía en estas situaciones. Con la linterna buscaba la mirada de algún animal en la oscuridad…”

tapera de lagos

Campamento en Tapera de Lagos junto a su compañía nocturna; el fuego.

La experiencia en el sendero ha calado en él, en su manera de ver las cosas, un aprendizaje diferente donde se valora la vida desde una perspectiva distinta; el ser humano como parte integrante de una naturaleza inmensurable, casi sagrada: “Creo firmemente en el valor pedagógico de la naturaleza. Visto desde esta perspectiva, todo para mí tiene un sentido espiritual y trascendente. No se trata solo de ir a  “descansar” o “de vacaciones”….es un estilo de vida. La vida al aire libre sana, la disciplina del caminante y el silencio del bosque, dan espacio a una meditación y reflexión interior que no se logra en la ciudad. Pienso, quizá exagerando un poco, en los monjes que iban a orar a la montaña. La Huella Andina permite eso precisamente, y deja enseñanzas personalísimas. A cada rato miraba el paisaje inmenso, agradeciendo a Dios por tanta belleza. Y descubrí que se puede ser feliz con muy poco, en todo momento. Un objetivo para los que hacemos la Huella Andina debería ser regresar a la vida cotidiana, renovados y mejorados interiormente.”

Lago Quillén de acá a SMA

Fabuloso paisaje, de fondo la cara norte del volcán Lanín en el Lago Quillén

La Huella Andina alberga paisajes colmados de una naturaleza en su más pura expresión que quedarán grabados a fuego en la memoria de Martín: “la vista al volcán Lanín desde el cordón del Rucachoroy, camino a Quillén, corresponde al tramo más elevado de la huella (2012 m.s.n.m.) y tiene mucho camino sobre piedra. Fue mi favorito! También la vista al Lanín desde el valle del volcán Achen Niyeu, en el tramo de Laguna Verde a Puerto Arturo. Esta caminata es espectacular y se extiende 40 kilómetros alejados de toda civilización. La sensación de inmensidad es incomparable, caminando por rocas volcánicas, bosque de lengas, cañaveral y pampa. Es también el tramo más popular y transitado de la Huella Andina.”

laguna verde

Divisando humanidad en el Camping en Laguna Verde!

Finalmente Martín comparte con nosotros una serie de consejos para todos aquellos que luego de esta nota, quieran vivir la Huella Andina: “cada maestrito con su librito”, así que tómenlo simplemente como una forma de compartir experiencias:

escorial del Achen Niyeu

Maravilloso paisaje volcánico del Achen Niyeu

  • El primer consejo es llevar una mochila liviana, que no supere nunca los 9 kg de peso: Van a viajar mucho más cómodos,  se van a cansar menos y van a poder disfrutar más. No tiene sentido ir a sufrir todo el viaje con una mochila pesada en la espalda y estar esperando siempre  llegar a un punto. Para eso hay que aprender a llevar lo mínimo indispensable. A través de este video explica con detalle como lograr los 9 kilos:https://homotheoreticus.wordpress.com/2017/03/22/primera-entrada-del-blog/
De laguna Rosales camino a SMA

De laguna Rosales a San Martín de los Andes

  • En segundo lugar es importante hacer actividad física durante el año (“mens sana in corpore sano”). No quieran pasar de cero a la Huella Andina. Tampoco tienen que ser atletas. Lo importante es poder sostener un ritmo de caminata continuo y recuperarse antes de continuar. Tienen que conocer su propio cuerpo, saber escuchar la sed, el cansancio, las molestias. Elonguen todos los días, duerman bien.
Pucara

Pucará, terminando el tramo en Hua Hum

  • En tercer lugar; estudien la naturaleza, con su geografía, sus animales, sus plantas. Lo lindo de caminar la Patagonia es poder ser parte de ese mundo escondido, observar las huellas de los animales, los insectos, saber qué plantas son comestibles, beber de las vertientes.”
camino a tapera de lagos

Camino a Tapera de lagos, de ahí a Villa La Angotura

“Y finalmente, que se animen a hacerla. Si tienen el tiempo suficiente ahora, aprovechen la oportunidad. No hay que ser expertos. La clave es empezar a prepararse con tiempo”

Martín Lizondo

Lago Bagillt Final de la Huella Andina

Lago Baguilt, el final de la Huella Andina, todo un logro!

Contacto: martinlizo@hotmail.com

La temporada estival es la indicada para recorrer la mayoría de los tramos, solo algunos están habilitados durante todo el año. Para más información acerca del estado de los senderos pueden ingresar al sitio del Parque Nacional Lanín y Parque Nacional Nahuel Huapi