Prensa Turística

La gastronomía neuquina se lució en el Fithep

23 Agosto, 2016

A través de clases magistrales de chefs de la provincia, quienes asistieron al Fithep pudieron degustar los productos y platos típicos de la cocina neuquina.

La Subsecretaría de Turismo de la provincia del Neuquén participó de la primera edición de la feria expoalimentaria “Fithep Patagonia” a través del espacio de Clases Magistrales de gastronomía. Allí confluyeron destacados cocineros de la Patagonia y, entre ellos, los chefs provinciales que forman parte del “Sello de Gastronomía Neuquina”.

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Durante las tres jornadas que duró el Fithep Patagonia hubo mismo número de clases magistrales a cargo de los cocineros neuquinos, que dieron cuenta de sus conocimientos culinarios. Sus participaciones se destacaron porque, en el marco de la conformación de la identidad de la cocina de Neuquén, todos prepararon para degustar una entrada, un plato principal y un postre que tuvieron como base un ingrediente identificado con la gastronomía neuquina.

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El miércoles los protagonistas que dieron apertura al ciclo de Clases Magistrales fueron Sebastián Mazzuchelli y Leonardo Morsella, que deleitaron a los asistentes con sus platos a base de trucha, frutos rojos, peras, chocolate y piñón.

Gastronómicos neuquinos en Fithep

El jueves, un trío neuquino copó el escenario gastronómico: Ezequiel González, Matías Núñez y Cristian Dietrich. La entrada consistió en una brusqueta con trucha ahumada, vinagreta de oliva con nueces y hojas frescas. El plato principal fue a base de cordero y piñones, salsa de frutos rojos y malbec. El postre fue pera a la sal con miel, especias y almendras garrapiñadas, salsa de chocolate y helado de crema.
La participación de Neuquén en el espacio de Clases Magistrales del Fithep la cerró el dúo compuesto por los chefs Luis Ocares y Ramón Vázquez. Como entrada prepararon un blinis de espinaca, queso especiado, trucha curada y pesto de piñones; con un plato principal en el que se destacó el chivito neuquino. Para coronar el cierre, el postre consistió en un dúo de pera y manzana glaseada con quenelle de azafrán y naranja, crujiente de almendras y nueces de la región.