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La vez que Regazzoni vino a Neuquén a crear Petrosaurios

11 junho, 2020

El “escultor chatarrero” como le gustaba autodefinirse estuvo en la provincia en la década de los noventa con el proyecto Sol Negro. La idea era en crear esculturas de dinosaurios a gran escala en lugares próximos a la actividad hidrocarburífera. En Añelo instaló un par hechos con materiales en desuso de esta industria. A más de un mes de su partida, charlamos con el artista Carlos Juárez quien lo recibió en ese entonces.


El 26 de abril de este año, Carlos Regazzoni falleció. Partió con sus ideas, herramientas, chatarras y pinceles a darles nuevas formas y sentido a la vida del arte.
Irreverente y de gran personalidad, no pasaba desapercibido. No fue un hombre común.
Con su voz potente, era un artista que buscaba transgredir en cada acto cotidiano y comunicativo. Su libre expresión artística, la hacía saber de varias maneras.
Nacido el 1de diciembre de 1943 en Comodoro Rivadavia (Chubut), este escultor y pintor, dejó sin dudas una forma de intervenir en el espacio.
En Neuquén se lo recuerda con “Sol Negro”, un proyecto que pudo ser concretado en parte en Añelo, hoy epicentro de Vaca Muerta. Pero también, dejó sus pinceladas en el centro neuquino.

Quizás, pocos saben de la existencia de los murales que pintó en la Sala Cultural que lleva el nombre del reconocido artista neuquino, Emilio Saraco. Y que entre tantas obras, dejó plasmado un mural en el edificio de la Subsecretaría de Turismo provincial en la capital neuquina.
Hoy esas pinceladas de Regazzoni en los portones de la Sala se han ido modificando un poco, producto del paso del tiempo.
Y esa obra de Saraco en Turismo, es lindante dentro del mismo espacio a otro mural. Al de artista visual Carlos Juárez a quien contactamos para la charla sobre el inventor de los petrosaurios.

Hablamos con Juárez porque se cumplen algunas características para ello. Porque fue él quien entró en contacto con Regazzoni en su llegada a Neuquén estando en turismo, y porque comprende singularmente el sentir de un colega.
Entre los años 1993 y 1994 Turismo Provincial tenia rango de Secretaría y Juárez estaba a cargo de Dirección de Promoción Turística.
Un día, le avisaron que Regazzoni estaba en la ciudad, y que había estado con conversaciones con autoridades de la municipalidad. Entonces le encomendaron oficiar de interlocutor y coordinador con un viaje y una recorrida por la zona de Añelo, la cual duró todo una jornada.
Nos cuenta, que en esa época del artista chubutense “tenía algunas referencias, pero no muy profundas”.
¿Cómo lo conoció y cuándo?
Me avisan que estaba en Neuquén y en conversaciones con la Municipalidad, bajo la administración de la intendenta Derlis Kloosterman. El tenía un proyecto de alcance nacional y le pidieron que lo atendiera turismo.
La provincia del Neuquén le abrió los brazos y le brindó alojamiento y comida en el Hotel Apolo.
¿Vino solo a Neuquén?
Sí, yo estimo que habrá estado una semana en Neuquén.
¿En qué consistía Sol Negro?
Sol por la energía, y negro por el petróleo. Consistía en realizar una serie de esculturas gigantescas con rezagos de la industria petrolera. El estaba muy vinculado con el tema del petróleo y lo ferroviario porque había nacido en Comodoro Rivadavia. También de familia de ferroviarios, entonces él estaba ligado con ambos temas: Comodoro por el petróleo y ferrocarriles por lo familiar.
Y en Neuquén esas cuestiones son muy fuertes, la cuestión ferroviaria en su momento y el petróleo hoy en día son ejes vertebradores de la identidad neuquina.
El había hecho en Pico Truncado (Santa Cruz) un dinosaurio gigante qué existe, qué tiene como 17 metros de altura, es enorme.
Lo qué pasa, es qué en medio del desierto, esa escala, esa medida se pierde. Uno toma dimensión cuando hay personas alrededor.
Este dinosaurio tiene un tubo, de rezagos de la industria. El se decía que era un escultor chatarrero porque usaba chatarras de la industria.
Estos dinosaurios tienen uno tubos qué cuando soplan vientos suenan, “ululan”.
¿Entonces él pretendía hacer lo mismo en Neuquén?
El quería hacer varios dinosaurios y colocarlos en los bordes superiores de las bardas neuquinas. Al cual, sabiendo que Añelo era el portal a la entrada de lo que hoy es Vaca Muerta , lo llevamos a conocer el lugar y el quedó fascinado con los cañadones a unos kilómetros antes de llegar a la localidad en donde se ven formaciones geológicas como terrones de color rojo, muy atractivos.
Una zona muy hermosa paisajísticamente, una ruta escénica.
Y él se imaginaba esos dinosaurios con los tubos ululando con el viento, una cosa loca y fantástica y totalmente realizable.
Entonces estuvimos esa jornada con él en Añelo, y cuando regresamos nos vinimos entre las bardas por caminos vecinales, por caminos petroleros, y él estaba enloquecido y fascinado con los atractivos naturales nuestros.
Y nosotros desde turismo también soñábamos con esos dinosaurios puestos ahí.
El tema era económico, porque eran obras de gran magnitud, y se necesitaba conseguir los rezagos, maquinarias y grúas para levantar esas moles de fierros. Es decir que requerirá una logística muy importante, y una empresa petrolera la podía hacer.
Las gestiones con las empresas petroleras las hizo el propio Regazzoni, y la Provincia lo auspiciaba, le daba una mano. Parecía una obra faraónica, pero ahora en perspectiva sería maravilloso tener un atractivo de ese tipo.

¿Qué sucedió luego?
Finalmente pasó un tiempo, no recuerdo si un año o dos años más, y no tuvimos más noticias de Regazzoni, por lo menos desde Provincia. Sí supimos que había hecho gestiones con empresas; yo sé de las que hizo con YPF, pero habló con varias.
Y finalmente la Total (empresa petrolera) que tiene perforaciones cercanas a Añelo le financió una parte del proyecto y lo único que se hizo fueron dos gigantescos dinosaurios, los petrosaurios de Añelo los llaman.
Son dos esculturas gigantescas, una de ellas tiene una pasarela que se puede subir por el lomo del dinosaurio. Y éstas petrosaurios se hicieron en el medio del desierto y no en la barda como el soñaba.
Y después y luego de haber estado en Promoción Turística armamos un área de infraestructura turística y le diseñamos señalización turística a los dinosaurios. Se pusieron carteles en la ruta y en las picadas petroleras(caminos internos) para llegar al lugar. Es bastante accesible.
Al tomar cocimiento de la idea, por una lado industrial y cultural, y por el otro lado turístico. ¿Como pretendían articular eso con turismo provincial?
Como artista visual que soy, y a cargo de promoción turística en ese entonces,- y creo que le sucedía lo mismo al Secretario de Turismo ( Rodriguez Segat)-, teníamos bien en claro la importancia del patrimonio cultural y de las obras de los artistas importantes como las de Carlos Regazzoni, porque son atractivos turísticos.
Y más aun cuando él iba a intervenir en el espacio provincial con obras de gran formato, lo cual pasaban a formar parte del patrimonio provincial y de la ciudad.
Todo lo que es patrimonio cultural sabemos que tiene un valor turístico incalculable.
El contacto fue en esa época, nosotros actuamos como facilitadores cuando tomamos contacto de su proyecto. Lo acompañamos a los lugares donde él podía localizar sus dinosaurios.
Desde turismo también soñábamos con esos dinosaurios puestos ahí.
El tema era económico, porque eran obras de gran magnitud, y se necesitaba conseguir los rezagos, maquinarias y grúas, para levantar esas moles de fierros. Es decir que requerirá una logística muy importante, y una empresa petrolera la podía hacer.
Las gestiones con las empresas petroleras las hizo el propio Regazzoni, la Provincia la auspiciaba, le daba una mano. Parecía una obra faraónica, pero ahora en perspectiva sería maravilloso tener un atractivo de ese tipo.
¿Y en la ciudad de Neuquén también dejó su impronta?
Si, en la Sala de Arte Emilio Saraco él pintó dos murales con el tema ferrocarril. Esos murales están en los portones corredizos que dan a las vías, y en uno se observa el puente carretero. Esos los pintó para los años que estuvo por el proyecto de dinosaurios de Añelo.
¿Qué piensa de Regazzoni ?
Carlos Regazzoni fue un gran artista nacional con proyección internacional, a mi me gusta mucho la obra de él, particularmente su pintura. El hacia una pintura expresionista muy colorida y muy temperamental .
El alma de Regazzoni perdura en las cualidades patagónicas: la fuerza del viento potente, en la fluidez y originalidad del petróleo y en la universalidad del paisaje único de cada lugar de esta región. Claro, el era patagónico y así se presentaba. Un tipo diferente.
Por último sobre su mural en Turismo ¿Cuándo se realizó y en que se inspiró?
Es un mural de 9 metros por 2 metros del año 1997, y está inspirado en los petroglifos de Colomichicó. Es una reinterpretación del arte rupestre de Colomichicó.
Para mí es un honor haberla hecho, porque está pegada a otra obra del mismo tamaño de Don Emilio Saraco.

Con los años Juárez pidió el traslado hacia Áreas Naturales Protegidas. En turismo provincial estuvo desde septiembre desde 1992 hasta 2004.

Petrosaurios
Se encuentran en un lugar denominado “Loma de los Caballos” a 2 km de la Planta Gasífera de Aguada Pichana, y construida por la empresa Total Austral. Se encuentra a una distancia de 50 km de la localidad de Añelo y fue inaugurada el 16 de Agosto de 1997.
Corresponde al denominado Arte Postmoderno y representan a un carnívoro y a un herbívoro ambos de de una gran altura.
Para acceder al predio se debe ir por la Ruta 17 y continuar por la Ruta 1 que lleva a la localidad de los Chihuidos, y luego seguir los carteles indicadores.

Mural de Carlos Juárez en Turismo
Se trata de una concepción abstracta, como algo cósmico, a la derecha está el planeta Marte, que después curiosamente hay personas que cuentan de avistamientos. Muy cerca de ahí se encuentra el mirador de la puntilla recuerda. en esa obra hay peces, fitoformas (como formas microscópicas).

*Las fotos del mural son gentileza de El Mapu y Sala Emilio Saraco