Color Notes

Retratos de Villa Pehuenia y Moquehue junto a Willy Prieto

25 September, 2019

Willy Prieto es fotógrafo y vive en Buenos Aires, hace un par de años sus ojos y su alma quedaron cautivados ante el maravilloso paisaje de Villa Pehuenia y Moquehue y la calidez de sus pobladores. Hace un par de meses regresó y retrató bellas postales tomando contacto con la naturaleza prodigiosa de la localidad cordillerana. En esta nota te contamos un poco de su historia y de su experiencia en las tierras que domina el pehuén entre montañas, ríos y lagos de aguas cristalinas.

Willy Prieto es Contador público y trabaja en una empresa como auditor. La fotografía, si bien él la considera casi un hobby, tiene montado su estudio en San Telmo y se dedica a ella en el tiempo que le resta. Como si convivieran dos personas o dos estilos de vida muy diferentes su rutina transcurre entre auditorías e informes técnicos junto a trípodes, lentes y difusores como herramientas de su forma de expresión; la fotografía.

La fotografía surge en él como parte de su terapia luego de una crisis existencial a los treinta años. Recoge la máquina fotográfica que era de su padre y comienza a tomar imágenes: su entusiasmo aumenta con los resultados, y al tiempo empieza a capacitarse y cambia de equipo. Así la pasión por esta disciplina crece considerablemente y se vuelve una forma de vida y en su forma de expresión: “me di cuenta que  gustaba mucho salir a la calle con la cámara, encontrar gente, preguntarle de dónde venían, que hacían, escuchar un poquito su historia y hacerles un retrato” expresa Willy.

“En el tiempo que me queda y en los fines de semana viajo para sacar fotos, conocer gente y lugares y poder retratarlos….Disfruto mucho viajar y descubrir lugares. De hecho desde hace un tiempo a esta parte es de lo que más hago y tengo algunos viajes en mente para los próximos meses, pero me pasa que realmente tomo dimensión de los lugares donde estuve cuando edito las fotos, al editar es cuando tomo real dimensión de los lugares que visite. No se si está bien o mal. Pero es así. Por suerte tengo a mi cámara que me hace tomar conciencia de donde he estado”

Él busca que sus fotografías no sean solo una imagen, sino que cuenten una historia: “parece un cliché, pero de verdad a mí me gusta contar qué sentí cuando yo estaba mirando un paisaje o que sensaciones tenía cuando me crucé con una persona y como esa percepción fue cambiando o afirmando lo que yo sentía al principio al hablar con esa persona, entonces la fotografía me permite eso precisamente, contar, transmitir, y para una persona como yo, contador que trabaja en una empresa el poder transmitir desde este lugar está bueno, eso es arte: es contar cada uno desde su lugar como vemos las cosas.”

Para todos los que gustan de la fotografía, Willy nos acerca dos consejos básicos; uno técnico y otro artístico: “ la fotografía básicamente es luz, entonces hay que tener en cuenta la luz que tenemos para sacar la fotografía, no es lo mismo un sol de medio día, donde tenemos una luz dura, que una luz de un amanecer o atardecer donde la luz es más suave, las sombras no son tan contrastadas y genera un ambiente de tonos amarillos a naranjas, muy lindo donde se puede apreciar todo mejor  y la foto transmite una calidez que a mi particularmente me gusta mucho”

En cuanto a lo artístico expresa: “uno tiene que tratar de no caer en la fotografía que hacemos todos. Al llegar a un mirador, nos paramos en un mismo lugar y sacamos la foto,  pero debemos encontrar la manera de hacer la foto con algo que nos llame la atención, un vértice en el lago, el reflejo de la montaña o el cielo en el lago… hay algo que nuestra vista debe lograr captar y que tenemos que tratar de identificar y contar. Yo particularmente cuando llego a un lugar, miro y observo detenidamente y descubro algo que me llama la atención o que mi vista repite el patrón de ir hacia ese lado, y ahí es donde me quedo y ahí voy a sacar la foto, que es ni más ni menos lo que uno quiere contar o lo que uno le quiere mostrar de esa escena.”

Tuvo la oportunidad de conocer Villa Pehuenia y Moquehue hace un par de años y quedó fascinado con sus paisajes y su gente, a tal punto que prometió regresar y así lo hizo hace unos meses: “Quedamos totalmente enamorados, porque nos encontramos con unos paisajes increíbles, totalmente nevados, los lagos son verdaderamente hermosos, al igual que su gente… En esa primera oportunidad nos quedamos en Moquehue, conocimos la fábrica de cerveza artesanal La Moquehuina, nos quedamos horas hablando con el dueño, gente muy cálida, quedamos encantados, a tal punto que dudamos en ese momento en cambiar el viaje y quedarnos unos días más, pero no pudimos, igualmente prometimos volver, y así lo hicimos hace unos meses…

“Villa Pehuenia y Moquehue es realmente un lugar increíble y fascinante. Yo particularmente en este viaje, más allá de descansar de la rutina, buscaba la oportunidad para sacar fotos a lugares, conocer gente y así fue…”

“En el cerro Batea Mahuida la comunidad Mapuche nos enseñó a esquiar,  y nos prepararon el  almuerzo, nos trataron con calidez y amabilidad. Volvimos a Moquehue a visitar nuevamente al dueño de la fábrica de cerveza La Moquehuina, que tan cordialmente nos había atendido aquella primera vez hace tres años. De la misma manera cuando entrábamos a un comercio a comprar algo también nos quedábamos horas hablando con ellos, la verdad que una ciudad que nos recibió de la mejor manera! Así fue que volvimos a prometer regresar!”

“Me fascinó esa paz, esa tranquilidad, las montañas, el volcán, la cantidad de lagos, un lugar en donde todo es lindo por donde lo mires.  Me quedo con la imagen de esos caminos que desembocan en un lago, con la puesta de sol en las montañas, con la vista desde arriba del volcán…esa inmensidad donde uno se da cuenta de que país hermoso que tenemos!”

Gracias Willy Prieto!

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