Prensa Turística

Implementan Directrices de Gestión Turística para Bodegas de la Ruta del Vino de la Patagonia

17 Noviembre, 2011

Técnicos del Ministerio de Turismo de la Nación (MINTUR) están recorriendo las bodegas habilitadas para el turismo en las provincias de Neuquén y Río Negro a fin de comenzar a implementar el programa de Directrices de Gestión Turística para Bodegas en la Ruta del Vino de la Patagonia. Oscar Bustos y Marina Briñón integran el equipo de la Dirección Nacional de Gestión de la Calidad Turística y arribaron ayer a la región para comenzar con la primera etapa de este programa, que consiste en la realización de un taller de sensibilización.

María Briñón, María Sanchez Junge (Dirección de Marketing) y Oscar Bustos.

La Subsecretaría de Turismo de la Provincia del Neuquén informó que el MINTUR suscribió un convenio marco de cooperación con el Instituto Nacional de Promoción Turística, el Consejo Federal de Inversiones y Bodegas de Argentina asociación civil, con el objeto de mejorar el desempeño de los actores asociados al turismo del vino e implementar un modelo de gestión integral del enoturismo, específico para la Argentina. El proyecto cuenta con el apoyo y participación de las provincias que componen la ruta del vino en Argentina: Mendoza, San Juan, Neuquén, Río Negro, Salta, Catamarca y La Rioja.

Estas directrices forman parte del Sistema Argentino de Calidad Turística que está conformado por una serie de programas de nivel inicial en lo que respecta a la calidad de las prestaciones. Están destinadas a aquellos prestadores que comienzan a desandar los caminos de la calidad y al cumplir con las recomendaciones que se les brinda reciben una distinción por parte del MINTUR y pueden posteriormente seguir trabajando en esa línea, intentando incluso certificar diversas normas de calidad.

Al frente de la coordinación de este programa está Bustos quien informó que “ésta es la segunda implementación que hacemos de las directrices porque es reciente, se terminaron de desarrollar los manuales a principios de este año”. El lanzamiento se hizo en Mendoza con la participación de 42 bodegas, la mayoría de las cuales obtuvo la distinción que otorga el SAC a quienes alcanzan los objetivos previstos en este programa.

“El segundo destino donde trabajaremos es Neuquén y Río Negro donde están participando ocho bodegas – cuatro por cada provincia – que tienen actividad turística. Confiamos en que todas lleguen a buen puerto. Quedarían una o dos para otra etapa, por una cuestión de distancia. El objetivo es que en muy corto plazo todas las bodegas con actividad turística de la provincia hayan logrado implementar este programa”, expresó.

“El objetivo general de este programa es fortalecer el área de turismo de la bodega”, informó Briñón antes de iniciar el recorrido por cuatro establecimientos ubicados en San Patricio del Chañar: Bodega Del Fin del Mundo, Familia Schroeder, NQN y Valle Perdido.

La implementación de estas directrices insumirá cuatro meses de trabajo a contar desde hoy, cuando se inicie la etapa de sensibilización que consta de un taller al cual han sido convocados los referentes de las bodegas. “Se les presentará el programa y se les explicará cómo va a ser la metodología – dijo Briñón -. Después, se hará un relevamiento en cada bodega que consiste en reuniones de 45 minutos para conocer el establecimiento”.

Al mes de este lanzamiento los técnicos de Nación volverán para brindar la primera capacitación del programa, donde explicarán con mayor detalle en qué consisten las directrices y repetirán la visita a las bodegas participantes para relevar en forma específica lo referido al turismo que en ellas se practica. Al mes siguiente volverán para ver cómo van progresando las bodegas en aquellos puntos que tengan que fortalecer y hacer un análisis en conjunto.

Finalmente, al tercer mes se ocupan de la etapa correspondiente los técnicos locales porque también se trabaja con las provincias y se les pide a los participantes que ultimen detalles antes de la evaluación final que se produce al cuarto mes y que consiste en visitar la bodega con el libro en mano viendo qué grado de cumplimiento ha tenido el establecimiento con respecto a las directrices.

Calidad

Uno de los cuatro pilares que tiene la Ley Nacional de Turismo es la incorporación del trabajo en calidad, una materia a la cual Neuquén ha adherido desde el inicio de la actual gestión de gobierno aplicando no sólo estas directrices en bodegas si no también las Buenas Prácticas en Destinos y el Sistema Inicial de Gestión Organizacional.

Sobre la implementación de todos estos programas, Bustos explicó que “se busca a través crear condiciones necesarias para que Argentina sea un destino de competitividad internacional y pueda posicionarse trabajando siempre en los cimientos de la sustentabilidad en todos los aspectos. De hecho, dentro del Plan Federal Estratégico de Turismo Sustentable se ha dado un punto muy importante al trabajo con calidad”.

Agregó sobre el SAC en general que ha sido planteado con la intención de crear una identidad, “un colectivo imaginario de empresas que hayan cumplido con ciertos parámetros y a las cuales se les pueda otorgar las placas de distinción. Aunque la gente no sepa bien qué es el SIGO, las Buenas Prácticas o las directrices, es importante que sí empiece a identificar que aquel prestador que tiene calidad en su servicio. Es crear esa conciencia colectiva para la gente empiece a exigir a los empresarios que todas las prestaciones que le brinden sean con calidad”.

La decisión de impulsar estas directrices en bodegas se basó en el gran crecimiento que ha tenido el enoturismo en el país: del 2004 al 2010 fue del 142 por ciento. Además, hay más de un millón de personas que pasan por la Ruta del Vino de la Argentina aunque no entren a las bodegas. “En nuestro país tenemos casi 170 bodegas con actividad turística, que va desde la visita guiada hasta el spa o el servicio de alojamiento. Es una actividad que está creciendo muy fuerte”, afirmó Bustos quien además agregó que en la última década “los vinos argentinos se dejaron de hacer a granel y se empezó a trabajar en calidad porque, aparte de ser más redituable, los viñedos daban para el perfil de alta gama”.

El vino argentino es uno de los siete más elegidos a nivel internacional y la provincia de Mendoza, que tiene la mayor cantidad de bodegas del país, ha sido designada hace poco una de las Capitales Mundiales del Vino. “El Estado ante la realidad del crecimiento que ha tenido la actividad turística en bodegas no podía quedar ajeno por eso se crearon estas directrices que son pautas, recomendaciones que se dan al área de turismo de las bodegas para que esa explosión no sea al azar si no con calidad”, concluyó.