Prensa Turística

Sabores y aromas cordilleranos para acompañar este invierno 2014

26 Junio, 2014

El color blanco se apodera del paisaje cordillerano de norte a sur. El frío de la nieve invita a acercarnos al calor de una hoguera y nos tienta con exquisitos sabores y aromas regionales elaborados para el deleite de todos los paladares. Un abanico de manjares artesanales para darnos un gusto y acompañar una divertida jornada en contacto con la nieve.

Los Centros de Esquí y Parques de Nieve neuquinos están listos para recibir a miles de visitantes ávidos por deslizarse por sus blancas laderas y disfrutar de extensas jornadas de entretenimiento en familia. Para compensar el desgaste de la actividad física y combatir el frío cordillerano, chefs y cocineros nos acercan una variedad de opciones gastronómicas para todos los gustos.

Restaurantes, parrillas y restós de las localidades cordilleranas ofrecen cocina gourmet o de autor, pero siempre con el sello regional, variedad de sabores autóctonos, texturas y aromas delicados que seducen paladares.

Las tradicionales carnes de ciervo, jabalí y trucha cocinados a la parrilla o al horno de barro, y acompañadas de diferentes guarniciones, resultan una excelente opción para un almuerzo o cena. Las clásicas parrilladas, chivito o cordero al asador son infaltables en la cocina regional. Y si de carnes se trata es imprescindible la compañía de un buen vino neuquino: malbec, cabernet sauvignon o un distinguido pinot noir. Para el pescado es más que oportuno un sauvignon blanc o chardonnay.

Para aquellos que disfrutan de compartir una picada en familia o con amigos, los quesos y panes caseros, los ahumados de trucha, ciervo o jabalí, hongos y variedad de escabeches y patés, son infaltables en una tabla regional. Y qué mejor para acompañar la picada que una cerveza artesanal, quizá una negra stout o una pilsen aromatizada con miel, frutos rojos o piñón, o una scotish para los más osados. El sabor y aroma de la cerveza artesanal neuquina, elaborada con la mejor agua de vertiente, mezclada con los exquisitos ahumados, es una combinación perfecta para amenizar encuentros.

Visitar una casa de té o una chocolatería, resulta una invitación difícil de rechazar: té y chocolate caliente junto a una porción de tarta con frutos rojos, strudel de manzanas, o una briosa selva negra, reponen las calorías luego de una extensa jornada de actividad. Y para aquellos amantes del chocolate; una deliciosa fondeau con frutos rojos, secos y variedad de masas. Una osadía más que placentera.

Para completar la oferta de cocina regional, no podemos dejar de degustar los tradicionales chocolates con almendras, nueces, variedad de cremas, frutos rojos como frambuesas, cerezas y los exóticos arándanos.

Apreciar el bello paisaje cordillerano dominado por la nieve, con una taza caliente en la mano y disfrutando de estos exquisitos manjares, no tiene equivalente.
Una irresistible tentación, una propuesta irrechazable para amenizar la estadía en la cordillera neuquina. Una verdadera fiesta de sabores, colores y aromas que deleitan, seducen y garantizan momentos inolvidables en compañía de los afectos.