Prensa Turística

Lanzaron el Convivium Slow Food Neuquén

12 Noviembre, 2009

Ayer por la tarde con la presencia de la subsecretaria de Turismo, Alicia Lonac, y representantes y socios fundadores del movimiento slow food en el país, se presentó en conferencia de prensa el Convivium Slow Food Neuquén en el restaurante ubicado en calle Brown 142 de Neuquén capital.

En el día internacional del “cocinero slow”, Alicia Lonac manifestó que “desde la Subsecretaría de Turismo y Neuquéntur acompañamos esta iniciativa porque en nuestra provincia la gastronomía tiene un peso importante y además porque tenemos intenciones de que nuestra provincia junto a Patagonia sea un referente del slow food”.

“Es un movimiento que prioriza los procesos naturales de la gastronomía, desde la producción pasando por la cocina hasta llegar a los consumidores, que son en definitiva los que completan la cadena gastronómica y todo esto dentro de una filosofía de conservación de la biodiversidad y las tradiciones culturales, en lo que significa un real disfrute de compartir en familia comida sana proveniente de productos locales”, dijo.

La subsecretaria manifestó su aspiración de que el movimiento slow food potencie los productos regionales, tales como el chivito, el piñón, el vino, la miel, etc. y recordó que el movimiento nació en contraposición al fast food (comida rápida) “que propicia tanto daño en el ser humano y el medio ambiente” agregó.
La subsecretaria de Turismo expresó que “la idea es seguir sumando gente al movimiento porque es una manera de potenciar los productos turísticos regionales, con el objetivo de rescatar sus valores locales en tanto imprimirles valor agregado”.

Finalmente, adelantó que se está trabajando en el lanzamiento de un programa alimentario que está vinculado a los productos turísticos neuquinos.

En la oportunidad el criancero Baldemar Vázquez presentó el Chivito Criollo del Norte Neuquino como primer producto cárnico argentino con denominación de origen y marca registrada.

Participaron de la actividad Graciela Rosso Socio Fiduciario y Mauricio Couly, Juan Carlos Caló, Gabriela Schutz y Darío Couly, Socios Fundadores del Convivium Slow Food Neuquén, junto a las líderes de los Convivium Slow Food Mar del Plata y Río Negro, María Larsen y Graciela Pirri.

Buena, limpia y justa
”Buena, limpia y justa”. Así define el movimiento slow food cómo debe ser la comida. Es una organización eco-gastronómica, sin fines de lucro. Surgió en Italia en 1989 como reacción ante la difusión de la fast food y el frenesí de la fast life, con el fin de impedir la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales y para combatir la falta de interés general por la nutrición, el origen de los alimentos y el gusto.

El movimiento slow food se fundó en torno al concepto de eco gastronomía: el reconocimiento de la indisoluble conexión entre la comida, el territorio y el planeta. Slow food opina que la comida debe de ser “buena, limpia y justa” y los alimentos deben poseer un buen sabor, ser producidos respetando el ambiente, las especies animales y la salud y que los productores deben ser retribuidos de manera justa.

El socio de slow food no es un consumidor si no un coproductor informado, que protege un patrimonio alimentario, tradicional y cultural y, por lo tanto, forma parte del proceso de producción de los alimentos.

Con más de 100.000 socios presentes en 140 países, a través de los más de 1.000 Convivium (puntos locales de referencia del movimiento), slow food promueve actualmente una nueva lógica de producción y disfrute de la comida a través de la gestión de proyectos en defensa de la biodiversidad en todo el mundo (arca del gusto, baluartes), la puesta en marcha de cursos del gusto (laboratorios del gusto, huertos escolares, universidades de ciencias gastronómicas), la organización de eventos para el encuentro entre productores y coproductores, la promoción de campañas para sensibilizar a la opinión pública sobre los temas relacionados con la alimentación.

Slow food es una idea que necesita de muchos defensores cualificados para que este movimiento, que tiene como símbolo el caracol, adquiera un alcance internacional.