Rafting, Kayak & Navegación

Dificultades de los ríos

5 julio, 2017

Los ríos están clasificados según su grado de dificultad, desde los sencillos y apacibles de navegar (Clases I) hacia aquellos en los que la actividad se vuelve extrema (Clase VI), de rápidos impredecibles y muy peligrosos, donde un error suele tener consecuencias. Se considera sensato practicar rafting en cursos de Clase V.

El signo (+) que acompaña la clasificación del río, implica que el mismo presenta sectores con un grado dificultad mayor al de su clasifición, mientras que una (P) señala un “portage” es decir, trasladar la balsa por la costa cuando el curso de agua se vuelve innavegable.

Clase I

Fácil. Corriente lenta, olas pequeñas, de fácil guía, el riesgo de caídas es bajo.

Clase II

Novato. Rápidos suaves y algo de oleaje, apto para toda la familia. Corrientes más rápidas, canales amplios, maniobras ocasionales, olas irregulares.

Clase III

Intermedio. Río con rápidos más fuertes, olas moderadas e irregulares, numerosas obstrucciones y algunas pendientes escalonadas. También es apto para la familia pero con más precaución. Para mayores de siete años.

Clase IV

Avanzado. Corrientes rápidas, fuertes y muy irregulares con rocas obstruyendo el camino. En algunas partes la pendiente es muy pronunciada y se requiere resolver maniobras rápidamente y bajo presión. Antes del primer descenso, recomendable que un kayaquista se adelante para reconocer el terreno. Es para mayores de 16 años con precauciones.

Clase V

Expertos. Corrientes muy rápidas, irregulares o muy largas. Son complejas debido a la cantidad de peligros que hay que evitar; se requiere excelente dominio de todos los elementos del rafting, seguridad y rescate. Apto sólo para los más experimentados.

Clase VI

Ríos absolutamente peligrosos, en el límite con los criterios de navegabilidad.

Precauciones

En caso de caída hay que alejarse de la balsa y dejarse llevar por la corriente boca arriba, en posición horizontal o semisentado con los pies hacia delante.
En caso de caída en un tramo tranquilo del río, es más sencillo tomarse de la soga que rodea el bote para volver a subir lo antes posible.
Consejo para principiante: para quienes recién se inician en esta actividad, lo ideal es comenzar ubicándose en el centro del gomón, donde hay menos movimiento. Los que ya tienen alguna experiencia prefieren remar cerca de la parte delantera, mientras que los más experimentados se sientan atrás.